la cosa está malamente

la cosa está malamente

17 mayo 2024

Percepción y realidad


Llevo un cierto tiempo escuchando esta polémica que hay en torno a la definición de hombre y mujer. Últimamente veo que hay una idea muy extendida de pensar que en realidad, esto del género es algo muy opinable, mientras que otros se niegan a toda modificación de la idea tradicional. Voy a intentar exponer mi postura al respecto.

Se suele iniciar la polémica al intentar definir lo que es un hombre y una mujer, y en mi opinión, habría que empezar distinguiendo los conceptos de sexo y género.

El sexo viene determinado por una cuestión biológica. Las hembras de la especie humana tienen cromosomas "XX", y los machos de la especie humana, cromosomas "XY". Aunque no hay que subestimar a la capacidad del fanatismo humano, creo que esto tiene poca discusión.

Ahora viene el concepto "género", esto es: hombre-mujer. 

Tradicionalmente ha estado totalmente ligado al sexo de la persona: las hembras humanas son mujeres y los machos humanos son hombres.

Hoy en día, por contra, hay gente que plantea que hay que desligar completamente el sexo del género, y por lo tanto, esto de ser hombre o mujer no viene determinado por cosa diferente a la voluntad o autopercepción de la persona.

Presentado los hechos, expresaré mi opinión.

Valga por delante que yo pienso que lo más importante es la felicidad de la persona, así que si naciendo varón, me dices que te sientes mujer, te trataré como tal, porque me gusta que la gente sea feliz, independientemente de lo que me parezca a mí. (Digamos que no es lo mismo Bibiana Fernández, a la que considero toda una señora, que si me lo dijera, pongamos, Jason Momoa).

Imagino que es muy probable que el concepto de género naciera para distinguirnos de los animales, con lo que a las hembras humanas pasamos a llamarlas "mujeres ", y a los machos "hombres". Siendo esto así, es defendible que algunos digan que"el género es un constructo social", y por tanto, una definición maleable. 

Hasta ahí, puedo estar de acuerdo con esa visión, pero creo que usan muy mala defensa de su postura por dos razones.

A) Por un lado, si desligamos las palabras de algo objetivamente comprobable y le damos el significado a voluntad del hablante, dejan de tener significado. Al fin y al cabo, las palabras son representaciones de la realidad para que podamos identificar y concretar esa realidad en nuestra mente. 

Dicho de otra manera; si alguien me dice "hay una mujer esperándote en el pasillo", yo tiendo a imaginarme una persona de sexo femenino. Si en mi cabeza puedo generar igualmente la imagen de Mónica Belucci que la de Chuck Norris, la palabra "mujer" deja de tener sentido, pues no define nada en concreto. Y si las palabras dejan de tener utilidad, las podríamos eliminar del diccionario.

B) Otro error, a mi juicio, es ligarlo todo a la percepción o autopercepción del individuo. Creo que eso no tiene sentido. Si una persona anoréxica de 40 kilos se auto percibe obesa, tiene una percepción errónea, no un problema de obesidad.

Y así con todo, si alguien de raza blanca se auto percibe negro... Si alguien de 56 años se auto percibe un bebé de 3... nadie duda de que el problema está en la percepción, y que lo que hay que trabajar es precisamente ésta. El género es la única causa en la que se tiende a pensar que la percepción es correcta y lo que es incorrecto es el cuerpo. Y eso sí que es totalmente arbitrario.

Pero voy más allá, la percepción ni la autopercepción cambian la realidad. Yo puedo auto percibirme más guapo que Leonardo Di Caprio, incluso seguramente mi madre me percibiría más guapo que ese actor. Pero la realidad es la que es.

Pongamos que una mesa tiene conciencia y capacidad de expresarse. Si me hablas de una mesa, puedo imaginarme ese objeto. Ahora bien, si una mesa se autopercibe" silla" o "nevera", y todas estas identidades son igualmente "válidas y respetables", les informo de que si yo trabajara en una empresa de mudanzas y me dijeran que tengo que llevar "la mesa a la nueva casa", no me hago responsable de lo que llegue al siguiente domicilio.

Digamos que para mí, tal y como está la polémica, yo ligaría los conceptos de hombre y mujer a la mera voluntad del individuo en un país donde, desde el punto de vista legal y administrativo, hubiera una igualdad efectiva. Esto es lo lógico. Si es así, la identificación como una cosa o la otra, no tendría ninguna relevancia ni efectos positivos ni negativos.

El problema ocurre cuando de esa determinación como hombre o mujer, se derivan unas ventajas/inconvenientes legales o administrativos, como desafortunadamente ocurre en nuestro país, que otorga ventajas legales a la mujer, lo que lleva, inevitablemente, al mal uso de algunos hombres y algunas mujeres de dicha ventaja, con lo que, a mí juicio, es peor el remedio que la enfermedad. Pero eso ya es materia para otro artículo.





 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Agradecería mucho que hicieras comentarios con toda libertad. Me encantaría aprender de otros puntos de vista.