Yo quería ser vaquero, bombero o astronauta viviendo mil peripecias. Cosas de niños.
Desafortunadamente, de adolescente/joven, no tenía una vocación suficientemente clara como para decir "hacia allí debo encaminar mis pasos". (¿O quizá la tuve y me dió miedo adentrarme en ella? No lo sé.)