la cosa está malamente

la cosa está malamente

19 enero 2012

Show Bussines

Hoy no tengo intención de hablar del canon digital, ni de la famosa ley Sinde, tampoco de la SGAE y su discutible forma de utilizar el dinero de los sufridos consumidores, y todo ello básicamente porque no me encuentro con el conocimiento suficiente para hacerlo.

Hoy sólo quiero hablar del concepto de propiedad intelectual desde el punto de vista de un humilde usuario, yo mismo.

Comprendo el argumento de que no se puede vender a coste cero lo que no cuesta cero producir y la conveniencia de proteger de alguna manera la propiedad intelectual. Como entiendo la protección de las patentes médicas, porque si no fuera así, nadie investigaría. Pero unas y otras creo que han de tener sus límites.

Por supuesto que no es un tema sencillo, ya que algunos productos necesariamente se han de trerminar, (y por tanto, hacer casi toda la inversión), antes de ser vendidos,  como el cine o los libros, y el pirateo supone para el productor la bancarrota directamente.

Pero no en todo es así, pongamos el mundo de la música. Sabemos que hay grupos que regalan su música para hacerse más conocidos y conseguir así trabajar tocando en más lugares. Como trabajador, me parece más razonable que la gente gane el dinero trabajando que por haber trabajado, como a un oficinista le pagan por los informes que hace y no por los que hizo hace años, o ayer.

Creo que este, el de la música, es un mercado un poco especial, y lo ilustro con un ejemplo:

Recuerdo hará cerca de 10 años, entonces no había una gran velocidad en Internet, y además, (supongo que por ser islas lo que facilita su control), en Las Palmas, no existía el fenómeno de la “Top Manta”. Entonces recuerdo ver un disco de estreno de un cantante muy conocido que se vendía a 23€. Hoy los discos de estreno se venden quizá a 14€ y te vienen con un DVD de regalo.

Eso sólo puede significar que uno o varios agentes por el camino se quedaron con un margen de beneficio poco justificable por los costes. La cuestión, es que esos mismos beneficiarios hacen campaña antipiratería. Como usuario pienso, “bueno, mientras pudiste te aprovechaste de mí, ¿y ahora me pides mi ayuda para volver a esa situación?, ¡conmigo no cuentes!”.

Cuando se habla de protección de la propiedad intelectual, no parece que se tenga en cuenta que esto es un negocio, y como negocio también hay que verlo, y no solo como una cuestión cultural, sean libros o discos.

Me parece necesario tener en cuenta que en este mercado, existe una suma de monopolios  puros. El cantante X, llega a un acuerdo en exclusiva con la casa discográfica Y, lo que significa que si a una persona le interesa escuchar lo último de ese intérprete, (en ese paraíso de la protección intelectual), el consumidor ha de pagar, no lo que ha costado la producción de ese producto más un razonable beneficio, sino el precio que los analistas de las diversas empresas que intermedien entre el que canta y el que compra, estimen que es el que maximiza los beneficios de su empresa. Y ”o lo tomas o lo dejas”, produciendo la total indefensión del consumidor.

Es por ello el que pienso que en  este asunto no existe el mercado libre, y menos lo habrá con el cierre de las famosas web, y por lo tanto, creo que lo justo sería que si ha de haber regulación, que sea a ambos lados del negocio, para que no quede ninguna de las partes a merced de la otra. Como su propio nombre indica, esto es el “Show Bussines”.

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