la cosa está malamente

la cosa está malamente

20 marzo 2012

"Tengo la conciencia tranquila"

Es esta una frase que ya estamos acostumbrados a escucharla cuando vemos en televisión a alguien en la puerta de un juzgado, o cuando ese alguien está en un plató o ante unas cámaras en cualquier calle.
Es algo curioso, porque de común, algunos la utilizan como sinónimo de "soy inocente". Pero no es lo mismo. Se puede ser culpable, culpabilísimo y tener la conciencia tranquila.

Las motivaciones por las que hacemos mal pueden ser muy diversas (lo que en consenso podemos definir como mal): por avaricia, ideología, porque era mi deber, por honor, por venganza. Incluso el mismo acto que para unos puede ser malvado, para otros puede ser virtuoso.

Pero aún lo que consideremos malvado, sus autores pueden entender que es necesario. Todos los crímenes tienen un porqué y a menudo esa razón justifica el acto a ojos de quien lo comete. Tanto, tanto, que es capaz de anular cualquier sentimiento de culpa o remordimiento. Eso también es tener la conciencia tranquila.

Es injusto: hay buena gente que comete un error o se ve envuelto en algo terrible, (por ejemplo, ser soldado en una guerra), y sufre el martirio de la eterna pesadumbre. Y hay malvados (a escala grande o pequeña), que jamás se sienten perturbados por las consecuencias de sus actos en los demás.

Creo que a menudo, son las buenas personas las que no tienen la conciencia del todo tranquila, puesto que aunque intenten obrar correctamente, tienen lógicas debilidades y se arrepienten de esa palabra o mal gesto que quizá pudo molestar o doler a alguien.

Pero asumiendo las propias imperfecciones, intentando reparar las ofensas y teniendo el valor de saber pedir perdón; junto con simplemente, pasar por la vida tratando de no hacer daño a nadie, (además de hacer el bien cuando se pueda), debería ser bastante para dormir con tranquilidad, razonablemente a gusto en tu propia piel.

1 comentario:

  1. Tienes razón, amigo. La polaca Szymborska escribió a este respecto: "En el tercer planeta del Sol, la conciencia limpia y tranquila
    es síntoma primordial de animalidad". Tienes que ver este magnífico documental donde el protagonista es un tipo que se ha cargado -y ordenado cargarse- a un montón de gente y asegura dormir como un niño chico.

    http://www.rtve.es/noticias/20120307/portada-viejo-camaleon-eden-pastora/505518.shtml

    Un fuerte abrazo

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