la cosa está malamente
12 mayo 2012
Triunfadores, fracasados y los demás (parte II)
Sí, también he conocido a gente que ha fracasado. Y no hablo sólo de gente que dejó de estudiar muy joven, que también. Hablo de gente que tiene carreras universitarias y no han tenido fortuna o buen criterio para estar mejor.
He conocido a algunos que pasaron muchos años atascado en un círculo vicioso en los estudios, (estoy desmotivado, por lo que no retengo lo estudiado y lo paso mal haciéndolo, luego suspendo, eso me entristece y me desmotiva, y vuelta a empezar). El síndrome del quemado, lo llamaba.
Tras ese pesar, en algún momento se termina la carrera o se abandona, para darse cuenta de que se es demasiado mayor para conseguir trabajo sin experiencia previa, y vuelve el círculo vicioso pero con la búsqueda de empleo.
Van pasando los años, y he visto gente que huía cuando te los encontrabas, para que no le hiceras la pregunta mortífera: “¿Y cómo te va?”.
Algunos se han repuesto y viven como la mayoría, pero otros no. Los hay que han tirado la toalla. Conozco a uno que hace lo mismo que hace...un montón de años, buscando un proyecto aquí, una beca allá, para sacar unos pocos euros para hacer algún que otro viaje, (no da para más). Otro que ni trabaja ni lo busca, y se dedica a pasar el tiempo con aficiones que no supongan un gran dispendio para sus progenitores. Hay otro al que simplemente, no me atrevo a preguntarle.
Y así...Hay gente cuya única esperanza de seguir teniendo un techo, es que tras toda una vida con sus padres, ese piso les toque en herencia.
En este viaje vital, hay gente que se quedó tirada en la cuneta.
Yo, por mi parte no me puedo quejar, aunque hubo un tiempo en que pensé que sería otro más de los anteriores. Tengo un trabajo rutinario en una oficina, con un buen horario y malas perspectivas, que no me fastidia demasiado. Para lo mal que me lo he montado, no estoy tan mal.
Parece que me centro en el éxito profesional o económico, pero no, no es el más importante, lo importante es las felicidad, y eso es transversal, si bien es cierto que el éxito o fracaso en algo a lo que dedicamos tanto tiempo, como el trabajo, y del que depende nuestras posibilidades materiales, tiene que ver mucho con la satisfacción personal. Lo que pasa es que la felicidad en general, es difícil de medir desde fuera.
Todo esto me hace pensar que la mayoría de las personas, estarán en una zona intermedia, donde no se han conseguido los sueños de la infancia, (en mi caso ser astronauta o “cowboy”), pero que al menos, se consigue ser un ciudadano más. Tener una familia o no, ir pagando con mayor o menor holgura las facturas, avanzar en el tiempo y ser como la inmensa mayoría de los que nos han precedido. Sin nombre propio en la historia, seguir comiéndose de la mejor manera posible las dificultades de la vida, y gestionando nuestras flaquezas, pero razonablemente en paz con uno mismo.
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