Siempre me ha gustado pensar en la parte animal del ser humano, y en particular eso que llamamos "instinto", que tenemos, y del que no parecemos percatarnos.
Parecemos tener claro que en los animales a medida que tenemos menos inteligencia funcionamos más por instinto y a la inversa. Digamos que hay animales con un cerebro tan simple que se podrían asemejar a máquinas, con las capacidades para vivir y reproducirse sin necesidad de más.
El director de cine Guillermo del Toro decía que los insectos le parecían seres inquietantes porque eran "animales sin alma". Lo entiendo.
No sé si han visto este documental ("La ciencia del Sex appeal"):
http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-noche-tematica/noche-tematica-ciencia-del-sex-appeal/1300649/
Me pareció muy significativo, y sólo hizo aumentar mi chaladura, ya que de él se derivan cosas que me inquietan: si casi todo lo que consideramos más intimo y humano está determinado por hormonas, decisiones acerca de la búsqueda de los mejores genes o de sobrevivir. Amor, atracción carácter, pensamientos, química, si casi todo lo que consideramos más nuestro, más humano, en realidad obedece en el fondo a razones primarias, decisiones que vienen determinadas por órdenes de los genes, nuestra parte inconsciente que a su vez obedece a vaya usted a saber qué, ¿entonces cuándo decido yo?.
Quizá la voluntad no exista y seamos autómatas biológicos sin saberlo.Creemos que tomamos decisiones autónomas, pero todas nuestras razones, nuestros porqués pueden obedecer a supuestos predeterminados.
Podría funcionar algo así como que si se produce el hecho "a", se reacciona de forma "b" ó "1q3zf", existiendo millones de causas y posibles respuestas, (hasta en lo más nimio), que se pueden combinar, además entre sí, con lo que parece que todos somos diferentes y reaccionamos de distinta manera. Pero quizá no sea porque nosotros queramos, sino diferentes transmisiones por las miles de millones de ramas de ese árbol de decisión que llevamos en el "hardware".
Dicho de otra forma,quizá la voluntad no exista y seamos autómatas biológicos sin saberlo. Toda la existencia funcionaría como una maqueta de trenes, con semáforos, puentes que se levantan etc. Funciona, sí, se mueve, sí, es real, sí, un gato podría pensar que es un ser vivo con decisiones autónomas. Pero no lo es.
¿Pero sabes qué?, en el fondo da igual mientras nosotros nos creamos que somos dueños de nuestros actos.
Aquí dejo un par de enlaces que tienen algo de relación con lo que digo:
Científicos crean el primer chip de memoria implantable (quizá tengamos una "placa base" sobre la que se nos implantan diversos softwares)
http://alt1040.com/2011/06/cientificos-crean-el-primer-chip-de-memoria-implantable
Cucarachas teledirigidas (A lo mejor ocurre algo parecido con nosotros, con todos nosotros)
http://www.lavanguardia.com/ciencia/20120918/54349711874/cucarachas-teledirigirlas.html
"La ciencia del Sex Appeal" en Youtube:
Posiblemente no exista el libre albedrío. La pregunta es: ¿Por qué iba a existir tal cosa en un universo donde todo tiene una causa y un efecto?...
ResponderEliminarDe eso se trataría, no habría libre albedrío, y si no existe, ¿somos realmente responsables de lo que hacemos?.
ResponderEliminarPero hasta eso sería algo menor, si somos máquinas bilógicas que actuamos, decidimos y pensamos conforme a inexplicables mandatos, simplemente, como seres más complejos que una ameba. ¿Qué somos nosotros?. No tenemos escencia propia.
Sólo la complejidad nos diferenciaría de un insecto, luego nosotros también seríamos "seres sin alma".