la cosa está malamente

la cosa está malamente

23 febrero 2014

El derecho a ser hijo

En mi opinión, hay no pocos temas en los que la ideología y los prejuicios tienden una espesa niebla que impide ver más allá de los mismos. Unámosle el miedo al dedo acusador de los guardianes de la verdad políticamente correcta, que nos paraliza en nuestras opiniones e incluso pensamientos. Esto puede ser grave o intrascendente, según los casos, pero pienso que sería especialmente deseable mirar con los ojos limpios de bruma cuando se trate de pensar en lo que puede afectar a los mas débiles: los niños.

En esta ocasión, daré una opinión -que aún tengo en construcción- sobre la adopción por padres que no se correspondan con la familia tradicional, (aún a riesgo de salir malherido de semejante jardín, me mojaré). 

Todos sabemos que hay cierta polémica sobre la adopción cuando se trata de parejas homosexuales o de personas sin pareja. (Por no hablar del componente de negocio que tiene en muchas ocasiones).

Como yo no soy menos que nadie, debería empezar presentando mis propios prejuicios e ideología a través de mi opinión, allá voy:
 
Me parece indudable que parejas homosexuales pueden amar y educar a los hijos perfectamente, de igual forma, las personas solas. Válgame como ejemplo de esto último que nadie duda de la capacidad de alguien que enviuda de criar a sus hijos.

Digamos que depende de la idoneidad de la persona, no de su orientación sexual o estado civil. Bien, así lo veo yo y seguramente la mayoría de la gente que lea esto, pero creo que el enfoque es erróneo.

No discuto el derecho de los adultos de bien a ser padres, pero si me permiten, el derecho de los adultos es irrelevante frente al de los niños a tener padres. Ése debe ser, a mi parecer, el punto de vista.

La cuestión es que posiblemente no sólo sea el derecho de tener unos buenos padres, sino el de tener a los más adecuados padres como sea posible. He aquí donde surge mi duda.

Hombres y mujeres  tenemos los mismos derechos y capacidades, pero no somos iguales, no razonamos igual, ni nos interesan las mismas cosas. Enfocamos las mismas cosas de forma diferente. Creo que esto es difícil de discutir.

Uniendo estas dos últimas ideas está el núcleo de mi duda. Pongamos un ejemplo simple: Si tenemos dos parejas igual de "ideales", una homosexual y otra heterosexual y un sólo niño adoptable. ¿A qué pareja se lo entregarías?.

Quizá sea un ignorante, pero yo creo que a la heterosexual. Y la razón no es otra que el hecho de que considero importante que los niños tengan, si es posible, las referencias materna y paterna, precisamente por lo que decía antes. En el mundo hay hombres y mujeres y la manera de enfrentarse a él no es exactamente igual para ambos.

Para mí la labor principal de los padres es enseñar a los hijos a manejarse medianamente bien en la vida, y la principal referencia que tienen, la que marca su carácter y enfoque vital son sus padres. Si he de elegir, me decanto por la heterosexual por eso. Sólo hablo de "la mejor opción" en condiciones de igualdad.

¡Ojo! cuando hablo de figura paterna y materna, debería decir mejor, referencia "masculina" y "femenina", porque puede venir de una abuela o de un hermano mayor, según los casos de cada familia y los papeles de cada cual en ella.

Disculpen que me elija de ejemplo, pero creo que la circunstancia de haber sido huérfano de padre con ocho años marcó negativamente mi desarrollo posterior por muy bien que mi madre hiciera su trabajo. La falta de referencia masculina en este caso, creo que me empobreció, me dejó cojo en la construcción mental de mi persona.

Cierto es que simplemente pudo ser que lo negativo fuera la existencia y posterior desaparición de la figura paterna y el rol que tenía (protección, seguridad, amor, sabiduría...). Quizá si nunca hubiera estado no lo hubiera echado en falta, pero tampoco sabría de la importancia o no de tener esta figura.

No sé, creo que debería ser un debate desprejuiciado y de expertos, de psicólogos infantiles, de pedagogos y pediatras que pudieran expresarse libremente sin influencias ideológicas del signo que fueran y sin sufrir presiones. Pero lamentablemente, eso no va a ocurrir. (En perjuicio de los niños).

Sin desdecirme de lo anterior, me enfada la cantidad de niños sin familia que hay y la cantidad de trabas burocráticas o ideológicas que impiden su adopción. Pienso que hay tantísimos niños solos, en situación crítica en el mundo, que hace que posiblemente este debate sea innecesario, puro entretenimiento intelectual, porque por encima de todo, esos niños tienen derecho a un buen hogar, con buenas personas que los bieneduquen y quieran, sin más requisitos. 

Y todo esto lo digo porque por encima de todo, creo que los niños tienen derecho a ser hijos.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Agradecería mucho que hicieras comentarios con toda libertad. Me encantaría aprender de otros puntos de vista.