"Cuando estés estudiando cualquier tema o considerando cualquier filosofía, pregúntate a ti mismo únicamente: ¿cuáles son los hechos? ¿y cuál es la verdad que los hechos sostienen? Nunca te dejes desviar, ya sea por lo que tú deseas creer o por lo que crees que te traería beneficio si así fuese creído. Observa únicamente e indudablemente cuáles son los hechos".
Bertrand Russell
Sé que una de las máximas para no pisar ningún callo es la de no hablar de política ni de religión. La primera ya la incumplí en este blog un par de veces. Ahora me toca la religión.
Pero no creo que se deba molestar a nadie, no sólo porque siento un sincero y profundo respeto por todas las posiciones religiosas y espirituales de la gente, (siempre y cuando sean respetables, claro. Para que me entiendan, me cuesta respetar al líder de una secta destructiva, por ejemplo), sino porque nada tengo más lejos de mi voluntad que el tratar de convencer a alguien de nada.
Sabiendo que éstas líneas prácticamente sólo las leen personas allegadas a mí, sabrán que me dió la frikada de leer la Biblia. Ya la terminé.
Es lógico que eligiera la Biblia antes que cualquier otro texto sagrado, porque es la referencia religiosa que me ha afectado a mi.
Reconozco que cuando empecé a leerla, lo hice por una mezcla de curiosidad intelectual y la búsqueda de "algo".
No sé si quería encontrar alguna revelación, señal o enseñanza especial. El resultado ha sido una mezcla de decepción y alivio.
Leyendo la Biblia, lo primero que me di cuenta, es la descomunal influencia que tiene en la cultura occidental, desde la más erudita a la más popular. Se nota en todo. Frases hechas, enseñanzas, moralidad, lo que es bueno y malo. Formas de pensar, historias conocidas por todos. En fin, todo.
Querámoslo o no, occidente no se puede entender sin la Biblia, es quiéralo o no "cristiano".
EL LIBRO:
Yo creo que la Biblia es, ante todo, una recopilación de textos que plasman hechos, leyendas, oraciones, costumbres, formas de entender la vida, ¡e incluso hermosos poemas de amor!. Y lo hicieron unas personas de un lugar concreto del mundo, hace miles de años. Además de esto, como sabemos, tiene una dimensión religiosa para millones de personas desde entonces.
Debe quedar claro que yo soy un absoluto ignorante de los muchos factores que habría que tener en cuenta para entender plenamente lo que ahí se describe y que no se ve con la simple lectura. Por ejemplo, las costumbres de la zona, la estructura y usos sociales, por ejemplo. Sin eso, es difícil hacer una interpretación correcta de algunas partes del libro. Sin embargo, creo que la mayor parte de él se puede entender perfectamente.
También hay que saber que hay diferentes versiones de la Biblia, con variaciones en los textos. Supongo que como decía otro libro, toda traducción es una versión. Y no es algo menor. Por ejemplo, si vemos los diez mandamientos en inglés, y nos vamos al quinto (no matarás), la mayor parte de lo que encontrarás en internet utiliza el verbo "kill" (matar), pero algunas veces, verás el verbo "murder", (asesinar), y el resultado es tremendamente diferente. No matarás es rotundo y contundente, si el mensaje fuera que no se puede asesinar, se infiere que sí se pueden cometer otros homicidios.
También veo dos libros completamente diferentes.
El antiguo testamento, (que ocupa como tres cuartas partes del total), en el que leo una religión primitiva. Con ofrendas de sacrificios de animales, derramando sangre, aceite y harina en el templo. Un Dios al que encomendarse en la batalla, al que intentar descifrar a través de predicadores y profetas, como hacían todos los pueblos en la antigüedad.
Es un libro muy violento en el que se distingue a los que siguen a Yhavé de los impíos. Los justos pueden y deben eliminar a los injustos. A los primeros se les permite todo, y todo es desprecio y violencia hacia los que no temen a Yahvé. También me parece un Dios muy mundano, pues los castigos y premios suelen ser inmediatos: muerte o riquezas, buena o mala suerte en la guerra o similares. Todo muy primitivo.
El nuevo testamento que narra cuatro veces la historia de Jesús, según los cuatro evangelistas (que es, en realidad, una parte sorprendentemente breve y básicamente la historia que todos conocemos), y su mayor parte, desarrollos posteriores de sus apóstoles u otros portadores del mensaje. Una lectura mucho más amable, más espiritual, menos mundana, no violenta (salvo el apocalipsis), aunque con elementos polémicos a nuestros ojos actuales.
Me llamó la atención que apenas se habla de Jesús como hombre. Es una persona desconocida. No dice prácticamente nada de su carácter, familia, anécdotas, pensamientos. Nada. Todo es su papel como portador de la palabra divina.
Insisto en que lo que aquí digo, sólo es una opinión. Sin tratar de compararme con las miles de personas que se pasan, o han pasado la vida estudiando La Biblia. Es por ello que mejor hablo solamente de "mis impresiones tras la lectura".
Realmente, me parece un libro poco espiritual. No habla de los misterios de la vida, o de Dios, como tal. Religiosamente hablando, es muy ligero. Básicamente presenta los mandamientos revelados a Moisés, y dice algo así como "esto es lo que hay. Si los cumples, eres de los míos, si no, atente a las consecuencias".
Hay una cosa que no entiendo del todo cuando se habla de "interpretaciones de la Biblia". O está escrito o no lo está. O refleja la intención divina o no.
Si no me equivoco, se presume que es una serie de textos escritos por hombres bajo iluminación divina. Siendo así, como digo, se entiende menos. Lo que quiero decir, es que hoy en día, la casi totalidad de los cristianos viven una religión y una fe que no es la que está en el libro (afortunadamente), sino una versión dulcificada de las enseñanzas bíblicas.
Lo que me llamó la atención es que seguramente, la inmensa mayoría de los cristianos no lo sabe. Doy por hecho que sólo una exigua minoría de cristianos han leído la Biblia, y son los más, los que viven su fe en función de lo que le han contado sus familiares, guías espirituales y la tradición y cultura popular. (Estoy seguro de que se sorprenderían mucho si leyeran los textos sagrados), viviendo una religión que no es la que está escrita.
Prácticamente nadie sigue la Biblia tal cual está escrita, y me atrevo a decir que casi nadie la aceptaría como un modelo de vida para hoy, porque no sólo en muchos aspectos es incompatible con la ética actual, sino porque constantemente lanza mensajes contradictorios en una sucesión de ideas opuestas, especialmente, si comparamos el antiguo y el nuevo testamento.
De hecho, parece que son dos dioses distintos. Pero incluso dentro de cada uno de los libros, Dios es una entidad contradictoria, muy "humana" en sus reacciones y pensamientos.
Así, la misericordia y la impiedad, el perdón y la venganza, la crueldad y la caridad, la ira y la templanza, se suceden en el mismo Yhavé continuamente.
Por eso creo que sería desquiciante intentar sacar algún patrón moral si creemos en la literalidad de la Biblia. No queda otra opción que elegir, que subrayar algunos mensajes y obviar otros para poder sacar un mensaje medianamente coherente. He aquí, a mi modesto parecer, una posible explicación a la gran variedad de iglesias derivadas de este libro. Son diferentes elecciones y posteriores desarrollos lo que generan la diversidad de las mismas.
¿Porqué digo que me produjo decepción?.
Quizá porque no encontré ese "mensaje revelador" (en el sentido que fuera). También pensé que sería un libro que iba a destilar sabiduría. Y, si bien se nota que está escrita por los más cultos y sabios de su momento, hay pocas frases fascinantes, hay sólo píldoras de sabiduría entre un montón de letras.
¿Porqué un alivio?.
Precisamente, por lo mismo. Porque para mí ha sido un ejercicio muy clarificador. Cuando uno no conoce el texto, se hace una idea en función de lo poco que conoce y de las expectativas que se crea, y en la penumbra del que no sabe, se es más propenso a creer a quienes parecen saber, y eso genera inseguridad. Al leerlo, me puedo formar mi propia opinión y desvanecer el misterio, y eso alivia.
Realmente veo unos textos interesantísimos para aun historiador o un antropólogo. Pero no son enseñanzas trasladables literalmente al siglo XXI. No lo son.
Como dije antes, se ha ido fabricando una nueva religión para que pudiera sustituir en estos tiempos a la descrita. Pero si las enseñanzas son de un Dios, deberían ser eternas, y estar por encima de lo aceptable en cada época.
Hay otra cosa que me asombra, y es pensar en que sólo el azar histórico ha querido que sea la religión de estas personas, de ese lugar y época determinados, la que triunfó y se convirtió en la más influyente de todas, y no cualquiera otra de los pueblos coetáneos. Curioso.
LA BIBLIA SOBRE MÍ.
En el inicio de esta entrada, decía "El agnóstico cristiano". Y tiene que ver conmigo. Para bien y para mal, la religión (en mi caso católica), ha tenido y tiene una enorme influencia en mí. Así fui educado y eso me ha marcado en todos los sentidos. Me construyó un marco moral, con cosas maravillosas y con disparates. Mucha coacción. A los de nuestra generación no nos educaron en "el amor de Dios", sino en "el temor de Dios". Agua pasada.
Si he de ser honesto conmigo mismo, está claro que la influencia se metió en mis huesos. Hasta el punto de que he de confesar que siempre he querido creer (aunque medio yo no quiera), y para eso siempre me he agarrado a la figura del Jesús de las Bienaventuranzas.
Y miro con envida a aquellos que muestran una fe inquebrantable, y especialmente a aquellos que les produce paz. En su defecto envidio a los que no creen en absoluto, sin dudas (aunque el ateísmo también me parece dogmático, o cuando menos, que es atrevido hacer afirmaciones rotundas en este sentido). O bueno, a los que no les interesa este tema. Desgraciadamente, yo no puedo identificarme con ninguno de estos.
Supongo que lo que mejor me define en este tema es eso, "agnóstico cristiano", porque no me entiendo sin mi parte cristiana, pero no sé si existe algo parecido a Dios. Supongo que no. Y ahí lo dejo. (Aunque si está por ahí, no lo imagino con barba sentado en una nube e interviniendo en nuestras cosas). Eso sería pura vanidad humana.
La verdad es que esta postura no tiene nada de cómoda, no sólo por el desamparo de no tener alguien a quién pedir, una guía, un porqué, alguna explicación a todo esto, o que me de una misión. Es un tema no resuelto que se me quedará abierto, seguramente, para siempre.
Me ha resultado clarificador leer la Biblia, porque me ha despejado dudas. No pienso que haya intervención divina en su redacción. Son textos de personas que tuvieron "revelaciones, sueños y visiones", y así lo predicaron y otros las trascribieron. En esa época, los profetas y visionarios eran normales. Y todo, como decía al principio, en coherencia con el tiempo en el que fue escrito.
Y pienso: …...¿qué esperabas, Adolfo?.
Recopilación de versículos que me han llamado la atención en el enlace: Notas sobre la Biblia.
"Y pienso: …...¿qué esperabas, Adolfo?."
ResponderEliminarNos cuentas que no te reveló nada, por eso copié y pegué tu propia pregunta.
Verás, hay personas que necesitan "un algo más", otra cosa que les complemente, puede que no sea ese tú caso (diría que no lo es, pero me parece muy presuntuoso opinar sobre un aspecto interno tuyo, de ahí que use el "puede que...")
Tú te planteas preguntas que tú mismo te respondes, de un modo racional, por eso, un libro que escribió *mucha gente en una época diferente* no puede darte esas respuestas que, al fin y al cabo, tu raciocinio y tu ética te responden perfectamente.
Cójase la frase anterior y cámbiese lo que está en asteriscos por *...Dios*...
Sólo un dato más, la figura de Jesús y el nuevo testamento fue interesadamente magnificada (sin negar yo la magnificencia del personaje) y nuestra cultura silenció a otros individuos casicoetáneos que llegaron a tener muchísima importancia.
Te dejo un par de ejemplos sin tratar, ni mucho menos, de decir cuáles eran más eruditos o espiritualmente ejemplares.
https://es.wikipedia.org/wiki/Apolonio_de_Tiana
(Este es algo posterior) https://es.wikipedia.org/wiki/Prisciliano
¡¡¡Hola Daniel !!!
EliminarGracias por tu comentario, y por darme a conocer los ejemplos del Apolonio y el Prisciliano.
La verdad es que esta lectura fue muy clarificadora, y sólo lamento no haberlo hecho antes. No es lo mismo vivir de referencias que tener su propia versión del texto. Teniendo en cuenta lo importante que ha sido en nuestra cultura y en mi persona en particular, no es un tema menor.
En fin, me ha dado respuestas a preguntas que no podía contestar, como no se puede responder a preguntas que te hagan sobre algo que sólo conoces de oídas.
Y desde el punto de vista antropológico también es una lectura aconsejable. Aunque no es un libro fácil de leer, ciertamente. Un trabajo para valientes, (y para atrevidos, como es mi caso).
Este tema que apuntas, (la historia de la Biblia desde su primera creación, hasta sus posteriores modificaciones), es muy interesante para frikis como yo.
¡Un abrazo!