la cosa está malamente

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03 abril 2016

21 gramos, (el peso del alma)

Mis innumerables seguidores ya sabrán que hice una entrada sobre la Biblia. Esa lectura y alguna curiosidad me han llevado a pensar en otro concepto que no tiene que ver con la evidencia material, y es aquello que llamamos "alma".

¿Cómo definirla?. Sin acudir a la RAE, y le demos una interpretación mística o no, yo diría que el alma es ese plus que distingue al "yo" de lo que es un cuerpo sin vida.

Por favor, no piensen que intento ser macabro. (No me va nada), pero reconozco que me parece un misterio cómo una persona con todo lo que conlleva, (carácter, peculiaridades, manías, pensamientos, creatividad, conocimientos, humor, etc), en un instante, (en el del fallecimiento), deja de ser "él/ella", y pasa a ser un objeto. Ya no es Juan ni María, sino un objeto.

¿Cómo explicar un cambio de estado tan radical de forma instantánea?.

Hay quienes creen que el alma no existe, y que es una creencia cultural que busca la trascendencia de los que están vivos, digamos que es un intento de alcanzar la inmortalidad.

Quienes no crean en la existencia del alma en el sentido religioso o trascendental del término, pensarán que simplemente, el cuerpo es un mecanismo que se estropea en su parte fundamental, (el cerebro), y sencillamente, deja de funcionar, desapareciendo todo aquello que hace a una persona excepto su cuerpo. Digamos que todo es materia.

Para otros, el momento del fallecimiento supone la separación del alma y el cuerpo, pues piensan que cada cual consta de una parte inmaterial que está unida a la parte física mientras estamos vivos.Veamos esta segunda opción.

¿Cómo sería ese alma?.

Aquí sería interesante saber si ese alma constituye en sí misma una unidad (con lo que sería distinguible de las otras almas), y que por lo tanto, si es eterna, siempre existirá un "yo", o al menos, mientras esa alma tuviera "energía".

Este caso tiene la característica de que, necesariamente, habría una génesis de esa alma que coincidiría con la del cuerpo. Sólo habría un alma por cada ser vivo o que haya existido, generándose continuamente nuevas almas.

O bien, cada alma siempre existió, pero en el nacimiento, se acopla con un determinado cuerpo. Eso implicaría que hay una "cola" de almas esperando su turno para introducirse en el siguiente engendrado.

Otra opción, está en las culturas que piensan que hay un número menor de almas que irán desplazándose de unos cuerpos a otros, quizá indefinidamente o durante un tiempo determinado. A esa opción la llamamos "reencarnación".
En este caso sería interesante saber qué porcentaje de la personalidad de alguien se corresponde con su alma, y qué porcentaje vendría condicionado por su nuevo cuerpo, su genética y circunstancias.

También hay otra teoría que diría que el alma es una especie de "energía", y que un pedazo de la misma se concreta en cada individuo; y que cuando éste deja de vivir, esa energía vuelve a diluirse en la "energía universal".

Digamos que entonces, esa energía (o el alma), sería algo "físico", tan real como la materia, pero alejado de concreciones personales, (vamos, que sería comunitaria, un compuesto de toda la energía o de todas las almas que no estén ocupando cuerpos en ese momento).

Seguramente hay muchas más visiones del concepto, y es cierto que es casi imposible desligar este tema de la religión, del sentido de la vida, del origen de todo, del porqué de la existencia, etc. No estoy descubriendo nada nuevo. Casi todos los seres humanos hemos reflexionado mucho o poco sobre estos temas, y no me meteré más en este jardín.

El título de "El peso del alma", viene de un experimento muy poco riguroso, pero fascinante en sí mismo, que trataba de demostrar que el alma es algo físico y medible que nos acompaña mientras vivimos. Lo realizó el doctor norteamericano DuncanMC Dougall en 1901.

Para ello, utilizó a seis personas que estaban en fase terminal, a las que pesó en el momento previo y posterior a su óbito. Para demostrar su teoría, cogió la medición del primer sujeto, afirmando que tras la muerte pesaba, exactamente, 21 gramos menos.

Antes de irme, les recuerdo que la imagen de conexión entre cuerpo y alma por "un hilo de plata", ya se nombra en la Biblia. (Eclesiastés 12.6).

Otro tema con múltiples interpretaciones y para el que sería muy aventurado dar respuestas rotundas.





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