El otro día vi una opinión en Internet de una chica que presumía (presumir es el verbo correcto), de que no tenía televisión. Me parce curioso que eso, o decir "es que yo no veo la televisión", se utilice en ocasiones para darse un halo de originalidad, de profundidad y de ser elevadamente culto, básicamente de no ser como la masa aborregada.
No siempre es así, tengo un par de amigos sin TV, y lo dicen un poco como, "¡Buf, lo que me ha costado aguantar!", y creo que lo hacen por un puro sentido práctico: se gana mucho tiempo.
Está claro que es una postura más que respetable, aunque minoritaria. El 98% de los hogares españoles tienen dos televisores o más. La casi totalidad tendrá alguno.
Reconozco que aveces me dan un poco de envidia, porque es cierto que sin la TV, se gana mucho tiempo. ¿Cuántas veces no habrás apagado la tele pensado, "y yo que he estado haciendo este rato"?.
¿Qué hacen los que no ven la caja tonta (o dicen no verla)?. De todo. Pienso que los que lo dicen con pretensiones, lo hacen para hacernos creer que el tiempo alternativo lo pasan leyendo a Dostoyevski, o redescubriendo a los clásicos. Pero supongo que no será en todos los casos.
No seré yo precisamente quien critique el dedicar tiempo a la nadería. Todos, (repito), todos, hacemos cosas insustanciales por puro entretenimiento. No somos máquinas, no veo nada malo en ello si es en su justa medida. Y la vida es demasiado dura para tomarnos todo con gravedad.
También hay que decir que a la TV, le ha salido un duro competidor, aunque no deja de ser un pariente: el ordenador, y más concretamente, Internet. (Los jovencitos, lo prefieren a la Tele). Y la verdad, me juego un pié a que la inmensa mayoría del tiempo de su utilización en el ámbito doméstico, (el que competiría con la TV), se dedica a porno y tonterías. (Nótese la diferenciación).
Yo absuelvo al televisor porque me parece sobre todo un entretenimiento muy democrático. Aunque suene demagógico, no sólo es el teatro del pobre, sino además, es igual para todos. A un coste casi cero, todo el mundo puede evadirse de la realidad que tiene alrededor, y eso a veces, es impagable.
En muchas ocasiones llegas cansado a casa y sólo quieres que te entretengan un rato y nada más, y la tele surgió justo para eso. Para meterte un rato en un mundo de músicas, chismorreos, ficción, comicidad, curiosidades, zafiedad, conocimiento, aburrimiento, lo que sea, pero que no es el tuyo, y durante ese rato entregas tu vapuleada mente a la paz que supone, (como decía no sé quien, de lo bueno del cine), que durante hora y media, los problemas son de otros.
También lo absuelvo porque a poco que la utilices medio mal, puede ser un medio que te enseña más de lo que se cree, incluso de forma incosciente.
Siempre digo estos ejemplos: Nunca he subido a un helicópetro o a un submarino, pero gracias a la TV, puedo hacerme una idea de cómo son. También he visto lo que se supone que podría ser un lucha entre un Tyrannosaurus Rex contra un Triceratops. Nunca he estado en Los Ángeles, ni en Manila, pero me puedo imaginar como serán, (y mucho antes de que existiera google maps). También puedo enterarme de noticias (una imagen vale más que mil palabras), o beneficiarme de algún debate de ideas.
Por estas cosas no reniego de este electrodoméstico, al que, por cierto, en la actualidad, puedo dedicar muy poco tiempo, desafortunadamente.
Bueno, termino aclarando que en realidad, lo del título no era por provocar, fue más porque pensando en cómo llamar a esta entrada, me acordé de esta canción de los 80 de "Los Ilegales".
¿Será que tengo un serio problema sexual?, (o quizá sea una bicicleta).
La tele es un gran invento de extraordinario potencial, como la radio o Internet. Pero hay que reconocer que la tele comercial -no La 2 o canales temáticos como National Geographic- tiene un efecto entontecedor y sirve muy bien para mantener a las masas aborregadas (para tranquilidad de los poderosos). Por cierto, yo casi no veo la tele. No es por dármelas de guay, es que me aburre. No hay mucho que perderse, porque casi todo es basura.
ResponderEliminarClaro que hay gente de todo tipo, y te conozco para saber que tu caso no es pretensión.
ResponderEliminarPero un ejemplo de lo que digo: Hoy sale en la prensa una entrevista a Fernando Trueba: “No estoy capacitado para responderte porque no veo la televisión. Dedico mi tiempo libre a oír música, leer, ir al cine y charlar con los amigos”. No creo que este tipo de respuesta sólo tenga ánimo informativo, si no que también busca la finalidad de darse profundidad. Pero bueno, cada cual se tira el rollo como puede. Soy comprensivo con las debilidades humanas.
Cierto Nico, la verdad es que la mayor parte de las veces la TV, es que es aburrida, con lo que ni siquiera cumple con su función original, que es el entretenimiento. Aunque en esta entrada, reivindico que el entretenimiento en sí, ya tiene un valor, en una sociedad que exige mucho a la gente, y en una vida que es dura para casi todos.
Pero al igual que el jamón, que por bueno que fuera hay que dosificarlo para evitar subidas del colesterol, hasta el mejor entretenimiento también se debe dosificar. Pero es que, salvo excepciones, ni siquiera es bueno en eso la programación actual. ¡Qué pena!.
Ya lo dicen las sabias palabras del cantante Jorge Martínez:"Señora si no le gusta mi careto, cambie de canal". O apague la televisión, que también vale.
Un abrazo.