Belleza: Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas. (RAE).
Somos sus esclavos, todos la ansiamos, la buscamos, nos gustaría tenerla, la compramos si podemos. La belleza: ¡qué cruel lotería que puede decidir tu felicidad o desdicha!.
Aunque no seamos muy conscientes de ello, nos pasamos media vida buscándola, diría que la necesitamos en todos los aspectos de la vida por más que no sea esencial para vivir. Hablo de la belleza.
No sé cuál es el fundamento biológico que hace que no nos parezca suficiente estar abrigados, alimentados y cómodos, ¿qué fuerza hace que gastemos energía, tiempo y dinero en necesitar un decorado, aún efímero que nos agrade?. ¿Qué nos obliga a no conformarnos con un hogar, una ropa cómoda, un coche fiable, que todo lo enjuiciamos con unos criterio estéticos?.
Constantemente buscamos esa música, ese color, ese paisaje. Lo necesitamos sin necesitarlo.
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| Gene Tierney |
Y tanto más se convierte en maravillosa y terrible al mismo tiempo cuando hablamos de las personas. Causante de felicidad y dolor, de poder y determinante de tu suerte.
De felicidad cuando se tiene, (propia o a través del otro), dolor cuando se desea y no se tiene. ¿De poder y determinante de tu suerte?. Sí, así lo creo. Veo fotografías de actrices del Hollywood clásico, descubro a Gene Tierney (El embrujo de Shanghai) y pienso ¿Cuántos kilómetros de zanja cavaría cualquier hombre tan sólo con que ella se lo pidiera?.
Nos sometemos al dictado de la belleza sin darnos cuenta. También provoca tu suerte o influye poderosamente en ella. ¿alguien duda de que la vida es más fácil para los guapos?, ¿cuántos viven de su belleza?.
¿Qué maldito hechizo genera en nosotros la gente bella?. Si un paisaje, un amanecer, un jardín o un bosque afectan a nuestro ánimo dándonos paz, alegría o lo contrario, ¿cómo iba a ser menos en lo relativo a las personas?. Pero esto no suena tan bonito ni tan inocente.
Hay un montón de estudios que confirman que las personas guapas ganan más dinero, llegan más alto, tienen más amigos, son más generosos (supongo que cuesta menos desprenderse de lo que llega y se repone fácilmente).
Algunos de mis amigos recordarán que hace bastantes años, en una ocasión estaba con mi grupo y entre nosotros había una chica que no es que fuera especialmente mona, pero sí resultona. Un conocido de mi amigo Orlando se acercó a él y le dijo algo así como que él "no conocía a ninguna chica tan guapa", y que no podría tener una amiga así, "porque yo soy feo".
Desde luego, para este joven, lo de la belleza no tenía nada de poético.
Desde luego, para este joven, lo de la belleza no tenía nada de poético.

La Belleza y el Bien son hermanos
ResponderEliminarNo estoy tan seguro de esa relación, querido Nico.
EliminarSon hermanos en el mundo platónico que está "ahí fuera" (fuera del espacio-tiempo) y se reflejan de manera más o menos imperfecta en este mundo nuestro. Aunque, bien pensado, no es que sean hermanos sino que SON LO MISMO. Esto no quiere decir que "aquí dentro" (en el espacio-tiempo, en el Universo) haya una correspondencia entre las cosas bellas (las que se aproximan más a la Belleza) y las cosas buenas (las que se aproximan más al Bien).
ResponderEliminarSi te he entendido bien, ese mundo de "ahí fuera", lo bueno necesariamente es bello y lo malo será feo. Supongo que algo de eso se filtra a este mundo, pero con las imperfecciones propias del mismo.
EliminarBien y Belleza serían caras diferentes de una misma cosa, de un extraño poliedro al que podríamos llamar Dios o Matemática del que nuestro mundo es un remedo imperfecto. Bueno, esta no deja de ser una creencia platónica (y muy sugerente; Platón, ¡arráyate un millo!).
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