De las antiguas
virtudes, una de las primeras que hoy rescataría (con el adecuado filtro de los derechos
humanos y las libertades personales), sería la del honor.
El matiz es importante para eliminar esos disparates tan horribles como absurdos que denominamos "crímenes por honor" que se daban en el pasado y aún en muchos sitios.
No hablo del honor en los términos que emplearía un general decimonónico ni un talibán afgano.
Hablo del concepto de honor que tenían los músicos del Titanic, o el athleta Iván Fernández, o si quieren un ejemplo bélico, ahí va uno en este enlace.
Pero no hablo de gente extraordinaria con semblante grave. Me refiero a la gente normal, aquellos que deciden seguir su propio "código de honor", ese conjunto de principios que desean seguir y que no es necesario articular de manera formal. La mayor parte de las gentes de honor ni siquiera lo saben. Simplemente aplican a sus vidas, aún de forma inconsciente y entre otras, algunas máximas que los hace reconocibles. ¿De quiénes hablo?:
- De los de "pobre pero honrado", (o bien, "rico pero honrado", que debería ser la frase actual).
- De los que incluso en las disputas no encuentran honra en enfrentarse a alguien más débil.
- De los que tienen un sentido elevado del deber en lo que se refiere a no dejar a nadie atrás.
- De los que se preocupan por la justicia en sus acciones y en las de los demás.
- De los que consideran "ley" la palabra dada.
- De los que ni se les ocurre hacer marrullerías ni chanchullos.
- De los que asumen sus responsabilidades por penosas que fueran, (esto es muy próximo al concepto de valor).
- De los que sus ideales están por delante de sus intereses.
- De los que sienten vergüenza cuando las naturales flaquezas humanas no le dejan actuar como un caballero / una dama en su trato con los demás.
El honor entendido como el sincero intento de andar con rectitud, atendiendo a nobles principios y mejores intenciones.
No tiene que ver con afectadas poses con impecable vestimenta, ni impostadas actitudes de Lord inglés. Es una forma de vivir más que compatible con la naturalidad y se acompaña muy bien de una franca sonrisa y una amable consideración.
Citas a actos nobles y la palabra dada, así como otros aspectos.
ResponderEliminarSon muy importantes, tal es así que aquellos que no respetan los mismos e incluso se burlan de ellos, son los primeros que no se fían de quienes no obedecen a dichas conductas.
PD: No conocía la historia de los aviadores, genial.