Solemos
pensar que sí. Que si la democracia es el poder del pueblo,
cuanto más se consulte al pueblo, mejor. Más calidad democrática. ¿Pero
realmente estamos seguros de que se cumple ese tópico de "el pueblo es
sabio"?. Yo no estoy tan seguro.
Ojo, que yo defiendo sin fisuras al sistema democrático, aunque sea al estilo de Churchill: "De hecho se ha dicho que la democracia es la peor forma de gobierno excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando".
Por no enredar el
tema, no voy a entrar hoy en los defectos que, sin duda tiene el sistema
electoral y el sistema representativo. Por ejemplo que los gobernantes se alejen de los gobernados, u otros como la distribución de las circunscripciones, ley D´hont, etc. Pero no toca eso ahora.
Vayamos al
lío. Voy a plantearles un dilema: Si hoy hacemos un referéndum en
determinados países acerca de qué hacer con los homosexuales,
probablemente saldría que habría que ejecutarlos. ¿Lo hacemos?, al fin y
al cabo, es la voluntad popular.Nosotros podemos decir: "bueno, como esa propuesta, aunque sea mayoritariamente deseada por la población, es contraria a los derechos humanos, no debe ser aprobada". Bien, pues ya estamos estableciendo límites a la voluntad popular.
¿Hasta dónde llegamos con esos límites?, ¿quién los pone y en base a qué?. Entonces ¿La voluntad popular no es un valor absoluto?.
Además hay que admitir que la participación directa también puede ser imperfecta. Entre otras cosas, por su propio funcionamiento. Por ejemplo, por ir al extremo, pensemos en una comunidad donde se lleva a la práctica eso de que cualquier decisión importante debe ser votada.
No sólo es una
cuestión de que las asambleas son manipulables. Por ejemplo: si yo la
convoco, puedo decidir el orden del día, y hacer una redacción no
neutral del mismo. Si la convoco por la mañana, la mayor parte de las
personas trabajadoras no podrán ir, con lo que estoy eliminando un
perfil de elector. Si la hago a las 20 horas, elimino a las personas
que deben quedarse en casa para dar de cenar y acostar a sus hijos, que
es otro perfil de personas. Y así con un montón de condicionantes, (el
lugar, el día, el turno de participación, cómo se da la voz y el orden
de ésta, etc). También puedo poner a 10 amigos repartidos y con sus
intervenciones dirigir el debate por el camino y los temas que me
interesan....y somos sólo 10.Y si hacemos referéndums, ¿cómo decidimos quiénes son las personas legítimamente afectadas para ver si pueden participar?. Otro ejemplo (sin entrar en el tema): Pongamos un referendum de secesión en el País Vasco. ¿Quién puede votar?: ¿Los empadronados aunque sean de China?, ¿los vascos de nacimiento independientemente de dónde vivan?, ¿los hijos de vascos?, ¿cualquier otra persona que se sienta parte afectada, sea de donde sea?, ¿quién lo decide?. Tampoco es neutral la decisión.
Y cuando planteamos temas complicado como recientemente el de la permanecia del Reino Unido en la Unión Europea "el Brexit": ¿los convocados saben las consecuencias de lo que votan?. ¿Entienden lo que votan?, ¿y si el pueblo vota en contra de sus intereses dejándose llevar por otros condicionantes (nacionalismo, orgullo, desconocimiento, otros)?.
Este mensaje de Pedro Sánchez fue muy criticado desde posturas que defienden que las consultas siempre son más democráticas que las decisiones de los cargos políticos ( que han sido elegidos, precisamente, para tomar decisiones).
Pero no puedo dejar
de pensar que el mensaje de Sánchez tiene su punto de razón. No estoy
seguro de que el pueblo vote siempre lo que más le conviene (aunque cada
uno tiene sus motivaciones en su voto, y hay que respetarlo), ni que sepan con
suficiente profundidad y criterio lo que rodea a temas complejos con muchas
implicaciones, como en el ejemplo del "Brexit".
Otro
ejemplo: yo no sé nada de mecánica, y va y se me estropea el coche: ¿se
lo doy a un mecánico para que lo arregle y confío en él ?, ¿ o hago un
referéndum en mi casa (al fin y al cabo es el coche familiar), y
decidimos si es la junta de la culata o un fallo del carburador?.
Y si es por confianza, el gobernante, (el mecánico), me puede engañar, pero los defensores de las diferentes opciones del referéndum, también.
En fin, ¿Es mejor hacer lo que diga el pueblo pase lo que pase?. ¿hay que preguntarle las más veces posible?. Ustedes mismos.
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