Era el 23 de noviembre de 1976. Mis hermanos y yo teníamos diez, ocho (yo), seis y cuatro años.Esa mañana nos levantamos temprano, pero pronto me di cuenta de que no era una mañana como las demás.
Era el 23 de noviembre de 1976. Mis hermanos y yo teníamos diez, ocho (yo), seis y cuatro años.
Salimos (sin recoger nada, obviamente), y nos subimos a mi nuevo coche familiar aparcado en un lateral del jardín mientras mis perros juguetean a nuestro alrededor. Vehículo que es la envidia de mi vecino de al lado, al que le salta sorpresivamente el aspersor hasta dejarlo empapado.
Ya está bien de trabajo. Con un par de amigos me dirijo al club de tenis. Tras el partido y sin una gota de sudor, me tomo un refresco diferente, que me hace sentirme especial.![]() |
| Luis y Laura, 2016 |
Recuerdo una
conversación de pasillo hace años, en la que una compañera dijo: "me
gustaría ser un hombre", "¿porqué?" , le pregunté, "porque, por ejemplo,
yo no puedo hacer eso". Miré atrás y vi a mi compañero siguiendo la
conversación repantingado en un sofá. Es cierto, una mujer está obligada
a ser una dama las 24 horas del día.
Puede
que alguno se sorprenda si digo que seguramente vivimos el periodo
menos violento de la historia de la humanidad. Es verdad que en el mundo
hay muchos sitios con guerra o altos índices de violencia, pero es que
en la antigüedad, ambas cosas formaban parte de la vida cotidiana de
cualquier sociedad desde hace no menos de 10.000 años.
Esto
puede resultar algo escandaloso, pero ¿Son las consultas populares (asambleas y referéndums) lo mejor para todos, en todos los casos?, ¿es más
democrático un país con muchas consultas que uno con pocas?.
Está claro que ser padre significa muchas cosas, pero una de ellas es la posibilidad de aprender de los niños, porque son personitas "sin civilizar", y eso tiene su lectura buena y mala. En esta ocasión nombro una pequeña porción de la buena, ya que, como todos sabemos, la conducta y forma de entender las cosas cambia cuando crecemos, y pienso que no siempre para bien.
Mis
innumerables seguidores ya sabrán que hice una entrada sobre la Biblia. Esa
lectura y alguna curiosidad me han llevado a pensar en otro concepto que no
tiene que ver con la evidencia material, y es aquello que llamamos
"alma"."Cuando estés estudiando cualquier tema o considerando cualquier filosofía, pregúntate a ti mismo únicamente: ¿cuáles son los hechos? ¿y cuál es la verdad que los hechos sostienen? Nunca te dejes desviar, ya sea por lo que tú deseas creer o por lo que crees que te traería beneficio si así fuese creído. Observa únicamente e indudablemente cuáles son los hechos".
Yo tengo prejuicios. Y voy a poner un par de Ejemplos. Uno de ellos, no lo desarrollaré aquí, porque ya lo expresé en la entrada "El camello y la aguja".
Por desgracia, la mayoría de los que me he encontrado hoy en día no son así. Creo que no he conocido gente más (precisamente) prejuiciosa, intolerante y con mayor sentimiento de superioridad sobre los demás.