Por
alguna razón que desconocía, vivía en una mentira. Los sitios por los
que andaba eran simples decorados y lo que yo suponía edificios de
abarrotadas oficinas y acogedores hogares, en realidad, estaban vacíos.
la cosa está malamente
17 marzo 2017
El único sobre la tierra
19 febrero 2017
A 300.000 mentiras por segundo
06 diciembre 2016
Hace 40 años
Era el 23 de noviembre de 1976. Mis hermanos y yo teníamos diez, ocho (yo), seis y cuatro años.Esa mañana nos levantamos temprano, pero pronto me di cuenta de que no era una mañana como las demás.
19 noviembre 2016
Rebeldía juvenil
Pensará de mi que soy un vejestorio que quizá siempre fue un alienado que seguía las consignas "oficiales". O puede que no, que algún día fui también un joven rebelde que se negaba a aceptar "el sistema", pero que en algún momento claudicó.
07 octubre 2016
Un día como otro cualquiera
Me levanto con energía. Es una mañana luminosa. Mi hermosa pareja se despierta con una gran sonrisa. En ambos no hay rastro de sueño ni tenemos la cara hinchada. Hasta nos sienta bien estar ligeramente despeinados.
Me afeito con placer con una maquinilla que me deja perfecto, y entre risas, nos lavamos los dientes y nos pasamos un fantástico colutorio.
No se los he dicho, pero pese a que aún no he cumplido los 30, vivo en un amplio chalé, con lo que voy a mi enorme cocina en cuyo suelo se refleja mi traje a medida, y ya me esperan mis preciosos hijos a los que apenas ayudo a desayunar sus galletas con forma de animales. Mientras los miro, leo tranquilamente el periódico.
Salimos (sin recoger nada, obviamente), y nos subimos a mi nuevo coche familiar aparcado en un lateral del jardín mientras mis perros juguetean a nuestro alrededor. Vehículo que es la envidia de mi vecino de al lado, al que le salta sorpresivamente el aspersor hasta dejarlo empapado.
Atravesamos sin dificultad carreteras y calles desiertas. Voy a mi trabajo y entro en mi amplio despacho acristalado donde mi atractiva secretaria me deja unos papeles que no voy a leer. Cojo mi taza del mejor café, que saboreo con delectación mientras me recuesto en la silla.
A continuación estoy en una sala de juntas donde señalo con seguridad unas gráficas, mientras mis elegantes jefes me miran con admiración, y de paso, al blanco inmaculado del puño de mi camisa.
Ya está bien de trabajo. Con un par de amigos me dirijo al club de tenis. Tras el partido y sin una gota de sudor, me tomo un refresco diferente, que me hace sentirme especial.
Me ducho en el vestuario con el mejor champú para el cuidado de mi cabello, y rocío mi musculado torso con un desodorante de fragancia a riachuelo montañés, cuyo único inconveniente es la molesta circunstancia de que provoca el encendido deseo de cuantas mujeres entran en su radio de acción. !Qué le vamos a hacer!, !Todo sea por su efecto 24 horas y que no manche mi camisa comprada con hasta un 50% de descuento!.
Como en mi caso, la sofisticación no está reñida con la sencillez, almuerzo un barato y riquísimo menú de comida rápida. Después pido un préstamo que no necesito a una financiera, sólo por el placer de comprobar que mi amable interlocutor me lo concede en cuestión de segundos.
Al caer la tarde, y sin rastro de cansancio, me subo a mi coche sport-gti nuevo, y hago rugir su motor como el tigre que soy. Me ha salido barba de dos días que me da un aspecto salvaje y masculino, cosa que sabe apreciar mi guapísima acompañante, que me mira con una mezcla de concupiscencia y sumisión.
Vuelvo a circular por las desiertas calles cuyas luces no hacen sino resaltar las hermosas líneas de mi vehículo y llego a un bullicioso bar repleto de personas como yo, todos jóvenes atractivos y amiguísimos míos, y nos reímos sin parar mientras recordamos esas vacaciones en las que fuimos en una furgoneta Volkswagen con nuestras gafas de sol de colección y los bañadores de temporada a hacer surf en una playa para nosotros solos.
Vuelvo a casa a acostarme en mi mullido colchón exclusivo, y con un pijama que resalta mi hercúlea figura. No puedo evitar descansar con una sonrisa de satisfacción. La satisfacción que proporciona vivir en un mundo sin vejez, alopecia, varices, sobrepeso, atascos ni problemas. La de vivir en los anuncios.
21 septiembre 2016
No puedo / no debo protegerles de todo
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| Luis y Laura, 2016 |
(He tapado sus fotos por pura paranoia).
03 septiembre 2016
Ser hombre en el siglo SXXI
Recuerdo una
conversación de pasillo hace años, en la que una compañera dijo: "me
gustaría ser un hombre", "¿porqué?" , le pregunté, "porque, por ejemplo,
yo no puedo hacer eso". Miré atrás y vi a mi compañero siguiendo la
conversación repantingado en un sofá. Es cierto, una mujer está obligada
a ser una dama las 24 horas del día.
Supongo que esto no va a ser fácil ni beneficioso para mi, pero ya me he metido en tantos jardines que bueno, uno más. No
pretendo hacer una guerra de sexos, ni competir con que si la vida es más
dura para hombres o mujeres. Doy por hecho que vivir no es fácil para casi nadie.
08 agosto 2016
El valor de la vida humana
Puede
que alguno se sorprenda si digo que seguramente vivimos el periodo
menos violento de la historia de la humanidad. Es verdad que en el mundo
hay muchos sitios con guerra o altos índices de violencia, pero es que
en la antigüedad, ambas cosas formaban parte de la vida cotidiana de
cualquier sociedad desde hace no menos de 10.000 años.
Con todo, hay demasiada violencia en el mundo, y uno se pregunta a qué es debido. Hay
gente que ha estudiado mucho este fenómeno, (recuerdo hace muchos años
haberme leído el libro "las semillas de la violencia", del psiquiatra
Luis Rojas -Marcos).
26 julio 2016
Democracia a toda costa: ¿ preguntar al pueblo siempre es lo mejor?.
Solemos
pensar que sí. Que si la democracia es el poder del pueblo,
cuanto más se consulte al pueblo, mejor. Más calidad democrática. ¿Pero
realmente estamos seguros de que se cumple ese tópico de "el pueblo es
sabio"?. Yo no estoy tan seguro.
13 julio 2016
12 julio 2016
¿Somos ricos o pobres?
En ocasiones oímos decir a la gente que tenemos unos servicios pésimos y pensamos en otros países de Europa o Norteamérica y los vemos como los ideales de bienestar a los que nos deberíamos acercar.
No sé cuánto es cierto de eso y cuánto nos equivocamos. Recuerdo un pakistaní que conocí, que me decía, que en su país pensaban que era llegar a Europa "y te llovía el dinero". Quizá nos ocurra a nosotros algo parecido cuando pensamos en Suecia o Canadá.
05 julio 2016
Algo que he aprendido de los niños
03 abril 2016
21 gramos, (el peso del alma)
¿Cómo
definirla?. Sin acudir a la RAE, y le demos una interpretación mística o no, yo
diría que el alma es ese plus que distingue al "yo" de lo que es un
cuerpo sin vida.
13 marzo 2016
El agnóstico cristiano
"Cuando estés estudiando cualquier tema o considerando cualquier filosofía, pregúntate a ti mismo únicamente: ¿cuáles son los hechos? ¿y cuál es la verdad que los hechos sostienen? Nunca te dejes desviar, ya sea por lo que tú deseas creer o por lo que crees que te traería beneficio si así fuese creído. Observa únicamente e indudablemente cuáles son los hechos".
Bertrand Russell
01 enero 2016
Prejuicios
¿Se puede vivir sin prejuicios?. Ojalá. !Cuánto me gustaría que fuera así¡. Pero creo que los humanos tenemos una tendencia a la clasificación y evaluación de las cosas y las personas que nos descarguen de trabajo mental, que nos simplifiquen las cosas. Entiendo que debe ser algo así como una necesidad de economizar energías, y hasta necesario. En una medida razonable, claro.
Esa tendencia a la simplificación nos ayuda constantemente. Por ejemplo, yo puedo decir: "los hombres son, físicamente, más fuertes que las mujeres". Creo que es admisible, pues todos sabemos que aunque haya muchas excepciones, en general, es una afirmación correcta.
Estas simplificaciones son prejuicios -juicios a priori-, que si no utilizáramos, la comunicación sería imposible. Llevado a extremos, en puridad afirmar que si suelto un peso éste caerá al suelo, no deja de ser un prejuicio.
Toda esta verborrea anterior, sólo me sirve para pensar que es humano y que es útil tener cierto nivel de prejuicios. pero es más delicado cuando los usamos con las personas.
Si cada día se aprende algo, hoy sé más cosas que hace 30 años. Entonces tenía prejuicios y no lo sabía. Hoy tengo otros, pero al menos, también tengo el conocimiento suficiente para saber que cada vez que me encuentro con alguna persona, pienso que puede ser la excepción a mis prejuicios. Es más, incluso estoy dispuesto (y encantado) de admitir que cada uno de los prejuicios que tengo no son más que tonterías.
En realidad es por economía del pensamiento, sí, pero también es absurdo. Es injusto y lo que es peor, nos perdemos la posibilidad de enriquecernos con sus particulares puntos de vista, sus porqués y sus cómos. Nadie es plano ni piensa de forma idéntica al de al lado. Mis prejuicios son sólo míos, por eso los demás no tienen porqué encajar en ellos.
Yo tengo prejuicios. Y voy a poner un par de Ejemplos. Uno de ellos, no lo desarrollaré aquí, porque ya lo expresé en la entrada "El camello y la aguja".Básicamente ponía en consideración mi desconfianza hacia la gente rica. Creo que, salvo contadas excepciones, la gente no se ha hecho rica por su talento y esfuerzo, sino por herencia y/o comportamientos de discutible moralidad.
(¿Un rico que tenga en condiciones de trabajo dignas a sus empleados, que sea respetuoso, no defraude ni impuestos ni a sus clientes/proveedores, y que en general tenga un comportamiento irreprochable desde el punto de vista ético?. No descarto que haya alguno...).
También tengo otros más discutibles. Los que me conocen, saben que tengo prejuicios contra los "perroflautas" y jipis actuales. (El matiz es importante: los jipis de los 70 Sí creían en el eslógan de "Paz y Amor". Estaban un poco "idos", e ingenuos si quieres, pero tenían buenos sentimientos).
Eso sí, al menos tengo las luces suficientes como para que cada vez que conozco a alguien adinerado o de estética perrofláutica, y me asalte la imagen de mi prejuicio, inmediatamente, pongo la frase detrás de "...pero seguro que éste es diferente".
Desafortunadamente, quizá por mala suerte o por el arraigo de mis prejuicios, se suele ratificar mi forma de pensar (por eso los tengo). Pero a veces no es así, y pienso "qué tonto eres".
No sé a qué grupo humano perteneceré yo para los demás, pero supongo que estoy en algún saco para alguien, que tendrá prejuicios contra la gente como yo.
Lo único que me gustaría, es que también me diera la oportunidad de desmentir o corroborar sus prejuicios. Que me conceda el beneficio de la duda, como yo prometo que concederé siempre a los demás.

13 noviembre 2015
¿Y si estamos completamente equivocados?
A mi juicio, uno de los principales errores del ser humano que intenta alcanzar el conocimiento, es su propio antropocentrismo.
09 octubre 2015
Odio
En ocasiones participamos en conversaciones, chismorreos en los que se critica a alguien o asistimos a discusiones donde hay una manifiesta animadversión. Pero suele ser algo puntual y no de importancia. Yo lo atribuiría a las pequeñas miserias propias del ser humano.
Pero en ocasiones, me sorprende ver una manifestación de odio en alguien. No me refiero al que pueda salir en una discusión de tráfico, fruto de un calentón, sino algo más arraigado, más interior. Extraño sentimiento el odio.
11 julio 2015
Porqué me gusta la historia
| "Alice" 1877 |
Supongo que en gran medida, por eso me interesa la historia. También me he dado cuenta de que me interesan más las pequeñas historias personales que los grandes datos históricos. Me imagino que en realidad me resisto a pensar que todas las personas que han existido, con toda su grandeza (en el sentido humano, no de títulos, fama o dinero), deberían tener derecho a trascender de alguna forma. Y saber de ellos, (quiero creer), que conlleva que no desaparezcan del todo.
Supongo que me asombra que los que hoy somos carne, hueso y emociones, pronto nos diluiremos en el ciclo de la vida donde las virtudes y defectos no supongan nada, porque así ha sido y así ha de ser. No sé si en ello está implícito el pueril y absurdo pensamiento de no ser olvidado del todo cuando ya no esté.
09 mayo 2015
Omnívoros y vegetarianos
Hoy me atrevo a exponer un tema que tiene mucha recurrencia en el círculo en el que me muevo, y tiene que ver con el uso de los animales para alimentarnos. Ya que el uso para fines lúdicos tuvo su entrada hace ya algún tiempo.
Como me ocurre en otras ocasiones, comienzo por decir que es una opinión que sé que no es ni mucho menos definitiva, sino tal y como está en el momento en que escribo estas palabras.
28 marzo 2015
Contacto Humano
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